Mañil Wenu y Justo José de Urquiza

Temas: 

Mañil Wenu y Justo José de Urquiza

Chile avanzaba su ejército sobre Wallmapu fundando pueblos y fuertes, justificando su accionar en supuestas ventas y arriendos que algunos Mapuche les habrían hecho, ventas y arriendos que en nuestro derecho eran absolutamente ilegales tal como lo señala Mañil en su carta; y señalando además que avanzaban para protegernos de nuestras “guerras civiles” y de los chilenos y argentinos inescrupulosos que abusaban de nosotros.

Dentro de este contexto histórico, Mañil escribe al General argentino Justo José de Urquiza la carta que a continuación les presentamos y que analizamos al término de ésta:

Mangil Wenu

Carta al general Justo José de Urquiza

Territorio Indíjena, abril 30 de 1860

Señor Jeneral Urquizar:

Mi jeneral y grande amigo.

Los cuatro Huitral-Mapus están sometidos a mi autoridad de toqui principal en la guerra que sostenimos defendiendo nuestro territorio y nuestra independencia, que nos quieren quitar el gobierno Montt, de Santiago.

En este conflicto recurro a tu amistad para que me digas francamente si tengo derecho a sostener los tratados de paz que hicieron mis antepasados con el Rey de España, y paso a referírtelos.

El primer tratado se efectuó en 13 de junio de 1612, y consta que se dejó por línea divisoria el rio titulado Biobio, dejándonos en entera libertad y uso de nuestras leyes para gobernarnos conforme a ellas, sin que tuviese la autoridad del rei intervencion alguna.
Despues, en los años subsiguientes, se han ratificado los tratados muchas veces, sin alteracion alguna, hasta el año 1793 que fué el último que yo alcancé a presenciar, y tendria de doce a catorce años.
Entre estos períodos mandó el rei una cédula de amparo, fechada en Madrid a 11 de mayo de 1697. El artículo 3.° dice – Conservar a los ulmenes y señores del pais y a sus descendientes en la posesion de sus dominos.

Todo esto que le apunto lo encontrará mejor esplicado en los tomos 1° y 2° de la Historia de Chile, escrita por el señor presbítero don José Ignacio Eizaguirre, en Santiago en 1849.

Otra pregunta.

¿Estoi obligado a pagar las posesiones que se han quemado y que tenian los cristianos en nuestras tierras, sus sementeras y animales que les hayan tomado nuestros naturales?- Te advierto que ellos también han hecho lo mismo, pero no en tanto estremo. En caso que seamos responsables de la indemnizacion de perjuicios, ¿deben de hacerlo los cuatro Huitral – mapus o los que puramente son cómplices?

El Gobierno patrio mandó proponerme la paz en 1837 y mi respuesta fue decirle: que podria ser, siempre que se respetase la línea del Biobio, y no se permitiese pasarlo a ningún cristiano a poblarlo y menos fuerza armada.
Sin mas antecedentes que los que refiero, el gobierno a demarcado una provincia, traspasando el Biobio que abraza una parte considerable de nuestro territorio que actualmente habitamos, y por consiguiente nos quiere sujetar a su autoridad echando por tierra los tratados a que me refiero.

A la sombra de esto se han introducido muchos pobladores bajo pretesto de que han comprado a unos indios, que ellos mismos han hecho dueños de terrenos no siéndolos.
Otros que el comisario Zuñiga les ha vendido. Otros que los tienen por algunos caciques o indios.

Nuestra lei es terminante, pues prohíbe toda venta de terreno a españoles, bajo pena de muerte sin perjuicio de restituirnos el terreno.
Estas mismas leyes solo facultan a los indios a vivir en sus posesiones durante su vida pasando estas a sus descendientes en la línea de varon, pudiendo poblarse cuantos otros quieran permitiendo su estension a los que lo soliciten, siendo de ese mapu, sin derecho a vender. Las mujeres no heredan terrenos ni animales, y solo están a lo que quieran darles.

Todo asunto que tenga relación con terrenos, nadie puede por si solo resolver sin que se haga junta general de caciques que comprendan los cuatro Huitral – mapus, y lo que resuelva la mayoria, esa es la lei.
Aunque invisto la autoridad suprema es puramente para la guerra en que se encuentra la Nación.

Si hallas que tengo razon en defender mi independencia del gobierno de Santiago, creo que tu buen corazon me ayudará con alguna fuerza, o al menos podrás animar a los naturales de Calbucura, que están unidos a vos, para que me auxilien cuando yo les avise, y aun podian mandarme algunos caballos con estos correos que espero sin falta el I.° de noviembre con tu respuesta que me va a sacar de toda duda y que respetaré.

Te repito pues mi jeneral no demores mis correos, pues solo va mi hijo Quilapagñe con este objeto, y que se venga mi hijo Necul-Pagñe que hace cuatro años está en esos lugares, y me hace falta.

A todos estos servicios quedaré reconocido, debiendo contar con toda mi jente cuando tu la necesites; te deseo muchos años de vida y dispon de tu fiel Toqui amigo.

Mañil Bueno. 

Fuente: El Meteoro, Los Ángeles, 31 de mayo de 1869.

COMENTARIO:

Esta carta refleja claramente la habilidad política que poseía Mangil Wenu. Busca primeramente el reconocimiento de los territorios que gobierna como país por parte de Argentina, para esto se hace valer de los Tratados Internacionales celebrados por los antiguos Gobernantes del Wall Mapu o País Mapuche con España y posteriormente con Chile, al igual que de la Ley de nuestro propio País. 

Consulta acerca de la validez de los actos punitivos del Estado Chileno en contra de Wall Mapu, teniendo claro que los Argentinos tenían un Ordenamiento Jurídico positivista basado en los mismos principios que el sistema jurídico Chileno, y que las sistemáticas invasiones del Ejército Chileno al territorio Mapuche eran absolutamente ilegales. Así, si Argentina no apoyaba su postura podía esperar un trato similar del País trasandino en el futuro, ya que su obrar implicaría reconocer actos ilegítimos en detrimento de los intereses Mapuche y de la Ley.

Es difícil creer que Urquiza hubiese respondido esta solicitud, puesto que importaba un reconocimiento de la existencia del País Mapuche, lo que complicaba incluso las pretensiones de su País para invadir el Puel Mapu. 
Mañil, buscó además una alianza militar con Argentina en contra de Chile, y poder sumar también, las tropas de Kalvukura que contaba con un Ejército de unos 4.000 lanceros.

Francamente da gusto observar su habilidad política y sus conocimientos, primeramente utiliza como defensa los Tratados Internacionales, luego hace una breve analogía respecto a la Responsabilidad extracontractual, en atención a los hechos de violencia ocurridos en la frontera, preguntando quiénes son, primero, los responsables, Chilenos o Mapuche y, segundo, de ser los Mapuche, según la “Ley wingka” a quiénes les corresponde indemnizar, al Gobierno Mapuche o a quiénes cometieron los actos?.

Más adelante cuestiona el ingreso de extranjeros en nuestro territorio con ánimo de señor y dueño del mismo, no respetando por tanto los Tratados Internacionales, mencionando que las circunstancias alegadas por los invasores no tenían aplicabilidad en nuestro País, puesto que estos se basaban en hechos y actos jurídicos que producirían efecto en Chile pero no en Wall Mapu por la sola razón que la Ley en Wall Mapu regula estas materias de manera distinta. 
Como podemos ver, la propiedad puede ser Pública o Privada en Chile, en Wall Mapu es Comunitaria y no puede enajenarse sino por acuerdo de los Vuxá Mapu (existía sólo un usufructo vitalicio sobre la tierra). (esta analogía, importa rechazar cualquier tipo de indemnización al Estado Chileno por actos violentos cometidos durante la guerra. Creemos que la pregunta de arriba, estaba orientada a confrontar la Legislación Chilena con la Mapuche ante este tercero "mediador" y así obtener una postura de aquel). 

En resumen, Mañil sustenta la Independencia de nuestro País en los Tratados Internacionales y el Derecho Mapuche o Az-Mapu (en esta carta), puesto que en otras complementa éste su derecho. Se justifica así la fama de brujo que tenía Mangil Wenu entre los Chilenos y los Mapuche.
(La carta, finalmente nunca llegó a destino por el cierre de los pasos cordilleranos producto del mal tiempo).

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.